Still Prefer Sentir

No me quiero ir

Llevo días que a donde voy siento el mismo olor. No estoy seguro si es menta o manzanilla. No sé diferenciarlos. Ambos me parecen lo mismo. Con ambos te recuerdo, te maldigo, te pienso, te deseo. Te celo sabiendo que no eres mía, y anhelo tus besos, aún cuando sé que se los das a otro. El olor a manzanilla a diario me maltrata, te trae a mi mente en brazos de quien amas. Y somos tres, porque ese a quien amas no soy yo.

Ahora esta ciudad huele a ti, a tus piernas bien formadas. A tus pechos que con solo pensar en ellos me hacen volverme loco de pensar en posar mi rostro sobre ellos. A tus cachetes, que tanto quisiera devorar a besos. A tus ojos, esos que no puedo ver viéndome porque no veo a quien hablo. A tu sonrisa que no es mía, a tu corazón que tampoco lo es.

Te apoderaste de mi corazón y a cambio me dejaste solo, con un vacío en el pecho, sitio no puedo yo solo rellenar. Porque solo escribo por ti. Porque mi mente ya no soporta la idea de no tenerte. De desearte y no poseerte, así sea por un instante. Ocupar tu mente más que por una amistad. Porque no me basta con ser tu amigo. Quiero ser tu almohada, tu pañuelo, tu diario. Quiero ser para ti esa locura que siento yo por ti, pero no sé si quiera castigarte siendo mi esclava, porque yo, al menos, ya soy el tuyo.