Lágrimas de Siddartha

El suicidio es rendición

Es dudar del tiempo, que tan largo ha sido, pero también tan vacío. Es decepcionarte de ti mismo porque lo único que has logrado es estar cada día más triste y decepcionado, y que cada vez te cueste más admitirlo.

Es mirar al cielo y estar más tiempo con los ojos cerrados porque te arden de tanto llorar, que pudiendo admirar las nubes. Es suspirar a su lado y que no te mire. Es ser tan insuficiente que ni para ser insuficiente sirves. Es sentir que de verdad hay algo roto en ti, que no encuentra en su desesperación el día en que alguien más lo arregle, porque yo ya no sé si sea capaz.

Y rendirse a estas alturas es remar por horas, mirar hacia atrás, y ver a tres metros el sitio del que partiste.